vivir en las intersecciones
del género, de la religión.
de la espiritualidad y de la ciencia.
de una política y otra.
del rock y del techno,
del porno y de lo queer
de la calma, la paciencia, la observación y del baile, el exceso y el desborde
vivir hasta en las intersecciones del clima
-las estaciones aunque parezcan estáticas son un continuo ir hacia-
es como tomar mate en una reposera arriba de una medianera;
en sentido figurado y literal: algo verdaderamente incómodo
saber que una pata toca tierra blanda y la otra baldosa fría,
que las dos me estremecen y me avisan que estoy viva, me recuerdan que estoy vivo,
que las quiero cerca.
a la pileta y al mar,
a lo quieto y a lo que vive
al sueño y a la vigilia.
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