todo el día escuchando canciones de los redondos.
todo el día escuchando canciones de los redondos.
todo el día escuchando canciones de los redondos.
me gustan MUCHO los redondos pero tengo que aceptar que no soy lo que se dice un -ricotero-: ni por costumbres, ni folclore, de hecho nunca fui a ninguna misa; me queda un poco lejos el ecosistema de los redondos. digamos que de chico mi casa era más de Charly (y toda la información que hay en esta diferencia). aún así, sé MUCHAS muchísimas letras, escuché mil veces los discos hasta luzbelito inclusive. ese es mi vínculo con el indio: haber escuchado desde hace mucho y mucho la obra de los redondos. de tanto estar hoy dele que te dele escuchando canciones de los redondos, me empecé a dar cuenta de cuánto tiene que ver el indio con mi disfrute por la lectura, por escribir. me volaba la cabeza la densidad de las imágenes que traía. ninguna letra, ningún letrista me había generado ese asombro hasta ese momento (y no lo generó hasta el día de hoy). el primer poeta que me sedujo sin yo darme cuenta, la primer poesía que me tocó el cuerpo. a partir de ese conocimiento nada sería igual porque entonces supe que era posible plasmar violencia, sensualidad, angustia, desolación, fé, en palabras y oraciones. "lo que el indio hizo de nosotros", eso es lo que queda de alguna manera.
eso en aquel momento, pero después, de grande, hace pocos años, empecé a conocer la historia de la banda, no solo qué decían sino sus formas de hacer y la escena que generaban. empecé a escucharlo al indio en entrevistas y no pude creer la claridad del chabón; obvio que un poco era esperable por las letras que escribía, pero la cantidad de preguntas que se me abrían en cada oración no podían ser. como para juntarse entre unos pares a tomar vino y estudiar sus entrevistas, conversarlas, discutirlas, traerlas al presente. mil puntapiés para empezar a ver qué se puede hacer con este mundo.
y eso es lo que siento que empieza a decantar: la gran pregunta de y ahora qué? qué vamos a hacer sin ídolos? se están muriendo y se van a seguir muriendo aquellos que en su momento dijeron, hicieron, organizaron, inventaron lo que no podíamos. qué vamos a hacer con el hueco que va quedando? es probable que ese hueco esté acá hace mucho tiempo, pero el hecho de que se vayan del plano material hace ineludible la sensación de orfandad y el angustiante/desafiante "y ahora qué?"
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